Fiesta de Jardin
El primero de marzo amanecía como un jueves cualquiera en Boquete, Panamá. La mañana avanzaba sin novedades. Gente comprando, trabajando, turistas paseando, unas cuantas personas reunidas en el parque central para pasar el día, otras almorzando en los restaurantes al aire libre alrededor del parque. Nada especial (fuera del hecho de que CADA día es especial en Boquete!). Un poco después del mediodía, la brisa sopla, todo está quieto.
Pero espera…¿eso qué es? ¿Música? ¿Del otro lado del puente? ¡Espera un momento! Esa no es CUALQUIER música. Es de esas músicas que te ponen a marcar el ritmo con los pies, que te desafían a quedar quieto, que te invitan a rumbear… ¡Música de las calles de Nueva Orleans! ¿En Boquete? ¿En serio? ¡Sí!
Y donde hay música, tiene que haber un desfile, ¿no? ¡Pués sí! ¡Allí viene!
Se acerca un grupo disparejo de cien o más personas, cubiertas de lentejuelas, plumas, máscaras, pintura, collares de cuentas y coloridos disfraces, haciendo cabriolas por la calle detrás de energéticos bailarines del jive, un trombón, una tuba, tambores y un clarinete.
¿Qué sucede? ¡Si el Carnaval y el Mardi Gras terminaron la semana pasada, gente!
No haga caso al calendario. Preste atención. Aquí viene el desfile. El estandarte de cabeza es portado por los Boquete Community Players, seguidos de los Buenos Vecinos, luego una fila de carritos de golf alegremente adornados de Valle Escondido, y ¡un sinfín de fabulosos y ágiles bailarines!
No, ¡este no es un jueves cualquiera! Es el inicio del Boquete Jazz &y Blues Festival 2012, una extravagancia internacional de talentos reunidos en las tierras altas panameñas para celebrar 4 días de música y festividades de clase mundial.
Sorteando los carros, tirando confites a los niños (y adultos), bailando hacia la Avenida Central, la banda que encabeza a los alegres participantes continua hasta el destino de esa tarde, el Panamonte Inn & Spa. Desde 1914, el Panamonte ha sido con frecuencia el centro de las actividades culturales y de entretenimiento de esta comunidad de tierras altas, y hoy más que nunca, el primero de marzo de 2012, cuando el pueblo entero ha sido invitado a una tradicional Fiesta de Jardín.
Qué día más perfecto para una fiesta de jardín! Una temperatura perfecta, un cielo despejado, y las flores en pleno esplendor. El Jardín del Panamonte da la bienvenida al extraño surtido de invitados y procede a servir el picante jambalaya y gélidos y potentes huracanes, con el acompañamiento musical y pasos de jitterbug del Smoking Time Jazz Club, una banda callejera de 8 piezas que echa humo de lo caliente de su música, traída directamente desde Nueva Orleans sólo para este evento. Giselle Anguizola, la vocalista estrella del Smoking Jazz Time Club, es nativa de Chiriquí – y además de tener una voz extremadamente sensual, es la viva esencia del “boogie-woogie” en la pista de baile.
“Vas a volver el otro año?”
“Espero que sí!” exclama Giselle después de la fiesta. “Ha sido una experiencia inolvidable!”
Cuando se da cuenta de que solamente hay unos 100 festivales internacionales de Blues y Jazz cada año en todo el mundo, le parecerá realmente asombroso que uno de ellos – y uno que está adquiriendo cada vez más fama – tenga lugar aquí, en el pequeño villorrio entre bosques nubosos de Boquete, Panamá. ¡Guao!
El organizador del evento, Hans Lebuser, guardó su disfraz de Rey del Carnaval, tomó un merecido descanso de unos cuantos días en la playa, y ya está planeando el Boquete Jazz & Blues Festival 2013.
“Asombroso es la palabra correcta,” afirma. “Se vendieron 600 entradas para los conciertos que tuvieron lugar el fin de semana en diferentes restaurantes y en el anfiteatro de Valle Escondido. Todavía estoy contando, pero creo que incluso tuvimos una pequeña ganancia este año, lo cual es asombroso de por sí. El próximo año estaremos aún más organizados, con ventas de entradas en la ciudad capital, más sitios para las presentaciones, y más músicos de blues y jazz de Nueva Orleans, Cuba y Colombia.”
“Pero,” y esta es la pregunta del millón, “¿habrá otro desfile hasta el Panamonte y otra Fiesta de Jardín?”
“No lo duden,” sonríe Hans. “¡Fue una juerga de primera!”
Doña Inga Collins, la grande dame del Panamonte, y su Gerente General, Sandra Naranjo, están de acuerdo. “Definitivamente que lo haremos de nuevo,” afirma Sandra.
“De hecho,” dice Doña Inga con un pícaro brillo en los ojos, “creo que necesitamos más desfiles, más música, más bailes! Y ¡no deberíamos tener que esperar todo un año para hacerlo!”





